El acompañamiento somático es un enfoque centrado en el cuerpo que reconoce que el sistema nervioso guarda experiencias emocionales y de estrés. En lugar de enfocarnos únicamente en hablar de lo que has vivido, también exploramos lo que ocurre en el cuerpo —como sensaciones, postura, respiración y movimiento— para favorecer una mayor regulación y bienestar emocional.